jueves, 14 de mayo de 2020

EL MODERNISMO. CARACTERÍSTICAS GENERALES A TRAVÉS DE LA FIGURA DE RUBÉN DARÍO Y DELMIRA AGUSTINI


     Con el término Modernismo se designa un movimiento literario fundamentalmente hispano que se inicia a finales del siglo XIX y se prolonga hasta la 1ª década del siglo XX (se considera acabado hacia 1915). Es un movimiento de renovación estética en el que influyen dos corrientes poéticas francesas del siglo XIX: el Parnasianismo (defiende el culto a la perfección formal, “el arte por el arte”) y el Simbolismo (caracterizado por la sugerencia, a través de símbolos, y la búsqueda de efectos rítmicos).

    El Modernismo nace en Hispanoamérica. El poeta nicaragüense RUBÉN DARÍO es el líder y la figura más representativa del movimiento. En Darío la influencia francesa convive con un profundo conocimiento de la tradición española: su poesía integra influencias que podrían parecer incompatibles pero para él el arte es una “armonía de caprichos”. Su trayectoria representa la de todo el movimiento; existe un primer período de gran plasticidad y sonoridad y de temas refinados y evasivos (su primera obra, Azul -1888- , marca el inicio de esta corriente); luego vendría Prosas profanas (1896) que supone la culminación de este Modernismo exuberante y en la que introduce temas españoles. Su última obra, Cantos de vida y esperanza (1905) lo sitúa en la línea de un Modernismo más intimista y reflexivo; la crisis personal del autor se muestra en una  poesía más honda, sincera y humana, en la que predomina la melancolía, el fracaso y temas como el sentido de la vida. Algunos de los rasgos más significativos de su  poesía son:

Ø  Temas fundamentales:

-       Desazón romántica: la influencia de Bécquer es evidente: rechazo de una sociedad vulgar: parecida sensación de desarraigo, de soledad…La defensa de las pasiones y de lo irracional volverá a dar paso al misterio, a lo fantástico, a los sueños… Pero lo más importante son las manifestaciones de hastío y de profunda tristeza; por ello, la melancolía y la angustia son sentimientos centrales. Reflejo de estos sentimientos es la presencia de lo otoñal, de lo crepuscular, de la noche….

-       Escapismo: huye de la mediocridad evadiéndose en el tiempo y en el espacio. En el tiempo se retrocede al pasado nacional y legendario, o al mundo sensual de la mitología clásica. En el espacio es relevante el gusto por lo oriental y lo exótico. Descontento con la realidad que se le ofrece, el poeta se refugia en otra, creada por él, en escenarios lejanos o inventados.

-       El cosmopolitismo: el deseo de evadirse, de buscar algo distinto determina el interés por viajar que sintió no sólo Rubén Darío sino todos los modernistas. El cosmopolitismo desembocó en la devoción por París, ciudad que representa al mundo al que aspiraban, su vida nocturna, los cabarets, la bohemia…

-       El amor y el erotismo: el tratamiento de ambos apunta en dos direcciones: una, la idealización del amor y de la mujer, mundo inalcanzable, que suma al poeta en la más profunda insatisfacción y tristeza; otra, el erotismo desenfrenado, encarnado en la mujer fatal, lasciva y dominadora.

-       El cultivo de temas indígenas e hispánicos convive con el afán cosmopolita. En un primer momento cultiva esta temática – mitos y leyendas de las culturas precolombinas y española – como formas de evasión de la realidad circundant4e, posteriormente como exaltación de lo hispano frente al poder dominante de los Estados Unidos. Con sus cantos de vida y esperanza, Rubén Darío exalta lo español como un conjunto de valores humanos y culturales frente a la civilización yanqui.


Ø  Renovación estética:

Es precisamente en el culto a la belleza de la palabra donde se muestra su ruptura con la tradición anterior. Enriqueció enormemente el lenguaje poético mediante la utilización de variados recursos:

-       Recursos que aportan musicalidad: los recursos de repetición, pero sobre todo aliteraciones y juegos fónicos variados. Con esta finalidad emplea de forma abundante palabras esdrújulas.

-       Recursos que aluden a lo sensorial: la poesía se dirige directamente a los sentidos, de ahí la utilización copiosa de sinestesias (“verso azul”) y la adjetivación referida al color. Al sonido, al tacto….a través del cual se intenta captar un mundo lleno de goce y belleza.

-       Riqueza verbal y capacidad de sugestión: las metáforas deslumbrantes y el adjetivo se convierten en recursos decisivos; además de la utilización de un léxico extraño, poco habitual: cultismos, neologismos, arcaísmos, palabras exóticas.


Ø  Renovación métrica:

La obra de Darío es la más variada y rica en lengua castellana. A la vez que cultiva con acierto composiciones clásicas, introduce en ellas audaces novedades, como el soneto de versos alejandrinos. Además de emplear versos hasta entonces prácticamente inexplorados como los de quince y diecisiete sílabas, Darío recupera el eneasílabo y el alejandrino, versos que habían caído en desuso.



El Modernismo, tan vinculado a la obra de Rubén Darío, supone una revolución de alcance esteticista cuyos frutos se perciben en la obra de la poetisa uruguaya DELMIRA AGUSTINI, una de las voces poéticas más originales del Modernismo hispanoamericano. La poesía de Agustini ha sido valorada con frecuencia en relación con su peripecia vital y con su trágico final, lo que ha oscurecido su valor literario. Su poesía se inscribe en la última fase del Modernismo y recoge todos los elementos propios de dicha etapa, pero su escritura refleja una realidad diferente: la femenina, más concretamente la suya propia y se relaciona con los placeres del cuerpo y el sentimiento : emociones fuertes, pasión, amor, deseo, sexo. Delmira aporta una perspectiva jamás expresada hasta ese momento en la literatura hispánica: la perspectiva del deseo femenino.

Pese a su breve recorrido vital, Agustini ha dejado una obra sólida compuesta por diversas producciones poéticas con alto dominio formal y un osado uso de la temática y de los conceptos: El libro blanco (1907), Los cantos de la mañana (1910) y Los cálices vacíos (1913), a los cuales habría que añadir numerosos poemas dispersos publicados en revistas.

Algunos rasgos de la obra poética de Delmira Agustini son:

-       Evasión: es modernista en la forma en que evade la realidad del mundo y acude a los sueños.

-       Sensualidad: el amor y el erotismo constituyen el eje de la poesía de Delmira, en la que el reconocimiento del propio cuerpo y la reivindicación del deseo son elementos fundamentales. Con el erotismo de sus versos, invierte los roles tradicionales, adelantando el tópico de la mujer como sujeto y el hombre como objeto de deseo.

-        Pesimismo: el mundo de la poesía de Agustini es tormentoso y oscuro, poesía de decepción, de amargura.


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